domingo, 24 de julio de 2016

¿Diamante en bruto, o un bruto diamante?

Creo que desde que tengo uso de razón siempre he tenido conflictos internos, deshacerme de ellos nunca ha sido una tarea fácil porque yo misma en muchas ocasiones me lo hago aún más difícil. Los celos, el poco amor hacia mi persona, la falta de confianza, el apego, mis compulsiones, mi ansiedad y un montón de defectos me han anclado firmemente en la tierra y no puedo salir de ahí. 

A veces parece que voy caminando por el camino correcto o que empiezo a soltarme un poco de esas ataduras, pero siempre llega algo que me vuelve a hundir, que me hace sentir en ocasiones una persona miserable incapaz de corregir sus errores, de sonreír de una forma pura, de ser libre de preocupaciones, de cosas del pasado; pocas veces en realidad vivo mi presente porque mi mente me recuerda lo que ya ocurrió o lo que me gustaría que pasara en un futuro inmediato, a mediano o largo plazo, pero pocas, solo pocas veces me he concentrado en vivir lo que tengo en ese momento; y eso me hace sentir que no he vivido de la manera como se debe vivir y sé que me voy a arrepentir. 

No sé que es lo que espero para poder realizar esos cambios internos que son tan necesarios, que me agobian y que no me desencadenan de mis miedos. Quiero irme a dormir, levantarme por la mañana y sentir una satisfacción al 100%, una sonrisa de oreja a oreja, que la gente me vea a los ojos y vea a una mujer transparente, que deseen conocerme más, que se sientan cómodos conmigo y que no me vean como alguien de quien se puedan burlar, alguien con quien les de gusto platicar o simplemente les de gusto saludarme; pero si, sé que no soy esa clase de mujer y que muy difícilmente llegaré a serlo.

jueves, 4 de febrero de 2016

Historia en un baúl

En el mes pasado iba a hacer éste post en relación a un recuerdo que me vino de pronto; eran días de juventud, cuando tenía 15 años. 
Había un vecino que me llamaba la atención, pero no nos hablábamos, ni siquiera con un "Hola". Cierto día, tuve la sorpresa de que fue a buscarme junto a dos amigos suyos, esa búsqueda fue siempre para mi algo extraño; es decir, que lo veía con reserva y con la idea de que algo no andaba bien, aún así me emocionó el hecho de que por fin desde algún tiempo ese chico se acercara.

Sus primeras palabras fueron:  -"¿Sabes quién soy?"- a lo que respondí de una forma "disimulada" tratando de que no se notara de que sabía su nombre; sus siguientes palabras alegraron un poco mi corazón pese a la duda. 
-"¿Cuándo salimos?- 
-"Mmm, si quieres primero platicamos y luego vemos, ¿no?"

Y comenzamos a platicar por un buen rato afuera de mi casa y esto se repitió durante varios días de forma consecutiva. Algunas de esas veces fueron estando los dos solamente y una más se agregó más tarde uno de sus amigos. Todo iba bien, o al menos parecía que así iba y en mis pensamientos se albergaba la idea de que probablemente él sería mi primer novio.
Un día me invitó a una fiesta de 15 años de una compañera suya y después de casi hincarme ante mis papás para que me dieran permiso se me otorgó la oportunidad de tener la primera cita de mi vida. Estaba sumamente nerviosa pero traté de disfrutar de la noche, platicamos, nos conocimos un poco más, pero no hubo ni beso, ni palabras que me indicaran que le gustara. Cuando tenía que irme me preguntó que si podría ir a buscarme a mi casa otro día, a lo que contesté gustosa que si (claro que traté de disimular nuevamente).

Los días pasaban, esperé y esperé pero no tocó el timbre y me hacía un montón de preguntas, algunas sin respuesta y otras fueron respuestas fantasiosas o fatalistas, esto último me sale muy bien.
Después de varios meses una amiga mía me preguntó por él y le dije que no había pasado nada más, entonces se le ocurrió la "fabulosa" idea de hablarle por teléfono para invitarlo como chambelán de sus quince años, a manera de pretexto y para que conforme a la plática ella pudiera sacar información sobre mi. De esa conversación salió una respuesta hiriente y decepcionante, resulta que me buscó porque yo era "la única chava que le faltaba conocer del fraccionamiento". Con esto mis pensamientos sobre una posible apuesta con sus amigos se hacía mucho más fuerte. En algunas ocasiones tuvo comentarios que se me hacían raros, cosas como: "¿puedes guardar la invitación de los XV años para que no lo vea mi amigo?, no le dije que te iba a invitar", o aquello que me dijo la última vez que me fue a buscar después de meses de no hacerlo, él iba por un CD que me había prestado, fue con otros amigos, se acercó hacia mi y me dijo a manera de secreto: 

-"Luego te digo por qué no había venido, el sábado te busco"-
-"No puedo el sábado, me voy de vacaciones"-

Y esa fue la última vez que hablamos, no más visitas, no más planes.

Conforme a diversas experiencias que he tenido he llegado a pensar que a los hombres les gusta jugar conmigo, no se si me ven cara de mensa y quieren aprovecharse de ello, lo único que sé es que cada experiencia que he vivido ha sido dolorosa conforme a su tiempo, a su madurez o ausencia de ella y a la intensidad del sentimiento. Engaños, mentiras, promesas, dudas y muchos porqués que quedaron en el aire y en el olvido por parte de aquellos que formaron parte de mi vida.

(Justo ahora escucho la "Zamba del Olvido", ¿será una señal? "Deja el recuerdo caer como un fruto por su peso... Yo digo que el tiempo borra la huella de una mirada, mi zamba dice no hay huella que dure más en el alma")

La verdad es muy triste que haya tenido ese tipo de experiencias, más cuando he tratado de dar lo mejor de mi, cuando abrí mi corazón, cuando fui sincera y respetuosa con lo que sentía, con lo que tenía. Estaría de acuerdo que me vieran así si fuera una mujer que solo busca divertirse o que toma las cosas a la ligera o que quizá me haya comportado de la misma forma que ellos, pero nunca ha sido así. Bueno, supongo que la vida tarde o temprano dará a cada quien lo que se merece; dejémosle al tiempo lo que es del tiempo.

jueves, 17 de diciembre de 2015

La diferencia entre pensar y realizar

Este año como en todos, mi vida se llenó de matices y como siempre pasa me llegan las crudas mentales, aquellas en las que me enojo por no haber cumplido lo que prometí o por no haber cambiado aquello que quisiera cambiar, aunque esta cruda me sucede casi a diario.

En mi cabeza ocurre un torbellino de ideas y de proyectos que quisiera emprender, pero que por una o por otra razón he tenido que deshacerlos o simplemente tratar de no volver a pasar en ello.
No hace mucho tiempo empecé a trabajar un proyecto de una revista, la cual no prosperó por falta de colaboradora y volver a retomarlo ha sido difícil porque conozco poca gente y necesito alguien de confianza, trabajadora y que conozca sobre el tema.

Otro proyecto tiene que ver con la fotografía, quienes aún me lean recordarán que siempre me ha gustado la fotografía y que cuando estaba en la secundaria empecé a tomar cursos. El año pasado tomé un diplomado y aprendí mucho más que los cursos anteriores, incluso obtuve mención honorífica y mi maestro ha confiado y ha tratado de impulsarme, ya hasta me dice: "Martha, you're the best" (jiji). ¿Y qué pasa con ese proyecto? pues nada, que siento que para poder realizarlo necesito mucho más conocimiento, no solo del manejo de la cámara sino también de composición (sigo sin entender bien cómo lograr la regla de oro), edición e impresión, en fin, sé que es un camino largo que requiere tiempo, paciencia, práctica y dinero. Me encanta la fotografía y sueño con un día lograr fotografías impecables, que transmitan. He llegado ha pensar que me equivoqué de carrera y que lo mío es la retratar la vida, viajar, conocer y compartir lo que mis ojos ven a través de la lente, No sé quizá un día vean una de mis fotos en National Geographic (se vale soñar).


Y hablando de sueños, me temo que dejaré a un lado aquello de casarme y tener hijos, no porque no quiera (lo deseo y mucho) pero no se puede y me parece que eso no cambiará. Dicen que todas las mujeres desean lo mismo, no, no todas, pero yo si soy de las que considera importante formar una familia, pero no a todas se nos da la misma oportunidad de realizarnos como esposas o como madres.

Bueno, ya veremos lo que el destino me deparará, espero no me trate a golpes.

jueves, 12 de noviembre de 2015

Para concluir...

El tiempo ha pasado y como suele ser las cosas cambian, no importa si las personas juran y perjuran que las cosas seguirán igual y que no habrá nadie más, la vida sigue y nos va llevando por caminos que aunque nos aferremos a otro, nos llevará a lo inevitable.
Mi ex tiene una nueva relación, cosa que es normal, con lo cual le deseo que sea feliz y que ojalá sea la mujer adecuada para él.
Hay cosas que no me cuadran un poco sobre eso, porque al felicitarlo por ello me comentó que seguía teniendo sentimientos hacia mi y que ella lo sabía; no pretendo juzgarlo a el ni a ella porque el está en derecho de hacer lo que quiera y a la chica no la conozco solo por lo que me he topado en algunos tweets se ve que el la quiere mucho y para el es "perfecta", casi para ponerla en un altar o llegar ahí con ella; pero siempre he pensado que cuando quieres comenzar una nueva relación o una vida con alguien debes estar libre de sombras o de fantasmas, no puedes compartir el corazón con dos personas adentro y por otro lado en lo personal no aguantaría saber que con quien estoy siente algo por alguien más, pero bueno, cada quién sabe qué hacer y cómo llevar su vida.

Solo espero como lo mencioné al principio que sea la mujer adecuada para él, al menos parecen tener más cosas en común que las que yo tenía con él, hay amor y hay ganas de que las cosas salgan bien, así que les deseo que les vaya muy bien.



viernes, 7 de agosto de 2015

Sin saber

Más de un año sin estar frente a la hoja en blanco de blogger.

No pienso hacer una recapitulación de mi vida desde que hice la última publicación, porque no tiene caso y habrá cosas de las cuales ya ni me acuerdo, prefiero partir de lo que en estos momentos me tiene un poco mal, al final sabemos que éste es un blog de quejas y esto encaja a la perfección.


Este año cumplo 9 años de dar clases y durante éste tiempo no había tenido tanto problema ni tanto estrés en el trabajo. Quejas de alumnas, hipocresías, decepciones (muchas, y unas más que se han presentado fuera de lo laboral), gente malagradecida, rabia, trabajo gratuito, poca valoración de mi trabajo y un largo etcétera.

Respecto a las quejas en este punto no sé cómo tomarlas; es decir, ¿se trata de quejas que tienen fundamentos o son quejas que son hechas solo por gente ardida y encaprichada? La gente bien podría decirme que hay que tomar las cosas de quien viene, pero, ¿si de la persona de quien viene en realidad está diciendo una verdad incómoda? 
Sinceramente me siento muy desanimada y llena de dudas. En realidad el trabajo que creo que realizo con calidad, ¿no lo es?. He perdido hasta el deseo de volver al aula y dar lo mejor que puedo dar, quizá me dejo llevar mucho por esos comentarios que se han convertido en palabras hirientes o quizá esto se trata del principio del fin. ¿Debo hacer un alto en éste camino, cerrar el ciclo y enfocarme a otro tipo de cosas que me llenen por completo?

Antes solía entusiasmarme y dar la clase con gusto, ahora me siento a disgusto y siento que no tengo la disposición de tratar con gente que no quiere que esté frente al grupo, gente que duda de mi capacidad y que encima de todo me hace dudar de éste camino recorrido.

Estoy a unas semanas de volver, estoy llena de pendientes del trabajo pero también estoy llena de apatía, quiero ponerme a trabajar, a no dejarme doblar y aprender más pero simplemente me quedo parada, sin hacer nada; me llegan latidos repentinos como si fueran impulsos que quieren salir de mi y de que de una manera "mágica" finalmente me ponga a trabajar, pero así como llegan, así se van.

Fuera de esto tengo un par de proyectos en mente, pero pienso que no puedo dejar algo "seguro" para aventurarme a algo de lo cual aún me falta mucho camino por recorrer para poder desempeñarlo de una manera adecuada, entre otras cosas. Digamos que el trabajo aunque ya no me esté gustando hacerlo, me da algunos "privilegios" o libertades que puedo realizar y que muy probablemente con los otros dos proyectos no pueda hacerlo.

Quizá pueda desarrollar mi trabajo actual con alguno de esos proyectos, pero a veces falta tiempo o falta también cooperación por parte mía o de la otra persona que es colaboradora.

Soy un completo caos mental, no tengo una claridad en esta vida que va corriendo tan rápido y en la cual estoy parada y no se qué rumbo tomar. Tengo muchas otras ideas, dudas, pienso "¿Y si me dedico a hacer esto?", "¿si hago aquello?", pero no defino nada. Creo que mucho tiene que ver con la inseguridad que suelo sentir en cada aspecto de mi vida, la falta de confianza en mi y si, falta de confianza en la gente. A veces he trabajado tanto, me he esforzado y la gente no agradece ni valora nada de lo que hago y eso me hace pensar "¿en verdad debo seguir con ésto?"

¿Qué hago? simplemente me siento perdida.




domingo, 16 de marzo de 2014

Mi primera cita con Silvio Rodríguez

Previously on Misha's Blog: "Vamos a ver a Silvio Rodríguez"

Después de muchos años de espera se me cumplió el sueño de ir a un concierto de uno de los hombres más importantes de la trova, iniciadores de la llamada “nueva escuela”,  Silvio Rodríguez.

El viaje fue ameno y corto, pero las ansias eran más.
La luna apareció temprano acompañándonos en parte del viaje, guiándonos al magnífico edificio del Auditorio Telmex. La gente iba y venía (demasiados fresas fue lo que percibí). Antes de entrar  vimos a un chavo con una playera con la silueta de Silvio cuando era joven, la compramos de forma discreta porque eran productos no oficiales y andaban algo filosos los inspectores.

Entramos al auditorio y para hacer más corta la espera, que fue algo así como media hora, nos tomamos una mega cerveza y unos nachos.
En una de las puertas que abrieron alcancé a ver el escenario y me encantó, una lona con siluetas de árboles y al frente la figura de un hombre que deduje que se trataba de José Martí, uno de los hombres que admira Silvio y que le ha servido de inspiración en su carrera.

Al entrar me acerqué  (con el permiso de los de seguridad) al escenario para tomar un par de fotos y para ver un poco más de cerca el lugar donde Silvio haría de una noche sencilla algo mágico.

Por fin entra Silvio con sus músicos y comienza el viaje y la realización del sueño de los presentes.
Comienza con canciones inéditas que el mismo Silvio más tarde menciona que en la mayor parte del concierto se tocarán canciones de un disco que están grabando y que aún no sabe si titularlo como “Amoríos”, que será un concierto que hablará del amor. Al decirlo hace una pequeña pausa y dice: “Pero no se preocupen, tocaremos esas canciones que siempre nos piden a donde vamos” a cuya aclaración le continuó la euforia de los presentes.

Con el paso de dos o tres canciones le mencioné a mi tía “se escucha súper bien, tienen buen sonido” y es que el sonido era tan nítido que parecía que fuera un sonido de un álbum. En cuanto al volumen aparentemente faltó un poco, porque uno de los asistentes (además de alguien que iba con nosotros en el viaje) gritó en una de las pausas entre canción y canción “No se escucha aquí con los pobres!!!”….Silvio sonríe y dice “A ver, súbanle más el sonido a los pobres” y la audiencia rió.

“Con lo simple que suena la esperanza” decía una de sus canciones, frase que me gustó mucho.

Y era José Martí aquel hombre que acompañaba a Silvio en el escenario en un cuadro que había sido elaborado por un pintor mexicano. Ante la presentación de éste invitado, José Martí, nos cuenta Silvio que ese mismo día, 14 de marzo pero de 1892  Martí fundó el periódico “Patria”.

Palabras más, palabras menos, Silvio menciona: “Hace muchos años empecé con la idea de hacer una especie de sonata y me preguntaba por qué no hacer en la música popular algo así. Por ahí tengo la fama de que dicen que a Silvio no le gusta que aplauda el público y se molesta, lo ideal sería que no aplaudieran en éstas canciones que están ligadas entre sí, pero por ahí, si a alguien se le antoja aplaudir, adelante. Esto se llama ‘Tetralogía de una mujer con sombrero’”. Y bueno, no faltó quien aplaudió entre canciones.

Es un privilegio escuchar canciones inéditas, pero me parece que pudo haber balanceado la cantidad de las mismas y cantar más de las conocidas, ya que la mayoría, si no me equivoco, esperamos tanto para verlo que queríamos escuchar esas canciones que nos emocionan y de las que tanto disfrutamos; que igual se disfruta lo nuevo, pero me quede con ganas de más, quizá ocurra en mi segunda cita en un futuro espero no muy lejano.

Entre las canciones que eran conocidas para la mayoría, fueron: “Una mujer con sombrero” que forma parte de la tetralogía, “Maiposas”, “Quién fuera”, “La era está pariendo un corazón”, “El mayor”, “Carta a Violeta Parra”, “Tonada del albedrío”, “Rabo de nube”, “Pequeña serenata diurna”, “Ojalá”, “La maza”, entre otras, éstas dos últimas formaron parte del encore.

En un momento, se para Silvio y nos toma a una fotografía, que espero suba a su blog.
Sus músicos: Jorge Aragón en el piano, Jorge Reyes en el contrabajo, Emilio Vega en la percusión y el vibráfono, Oliver Valdés en la batería y percusión, el trío Trivarroco, que en realidad eran dos y Niurka González en la flauta y el clarinete.

El trío que esa noche era dúo se aventó muy buenos guitarrazos y Niurka su excelente manejo de los instrumentos.
Las canciones conocidas sufrieron un poco de transformación, pero quizá lo que no me convenció del todo fue que en algunas bajaba un poco la intensidad y era una tonada un poco lenta que no permitía el canto desaforado que quizá esperábamos hacer. Aún así, me gustó.

Lo lamentable de la noche fue cuando estaba cantando “Ojalá” y un desubicado gritó de forma grosera “Toca la guitarra huevón” y por otro lado se escuchó que alguien gritó otra babosada, mientras que la audiencia los callábamos con un “sssshh”.

Concluye el concierto con “La maza” una de sus canciones más conocidas y con mucho significado como suelen ser sus canciones. Al terminar la canción se despidió y se despidió también de “los pobres”, pero los presentes no queríamos dejarlo ir, aplaudimos hasta el cansancio y no volvió; ni hablar, ya será para la próxima.

El auditorio no se llenó, pero creo que Silvio se fue contento con el recibimiento y la reacción del público, al menos eso es lo que espero.

Salimos del auditorio y como es natural se escuchaban distintos comentarios, entre los comentarios que escuché por parte de los viajantes fue precisamente lo que comenté del sonido a lo cual pensé que entonces no estoy tan mensa XD y coincidimos en decir que faltó un poco más de esas canciones que nos hacen soñar, pensar y vivir: “Faltó esta, faltó aquella” .

Souvenirs oficiales, muy caros y los productos oficiales eran pocos, algunas playeras y dvd’s. Los inspectores estaban al asecho de los vendedores y a uno de ellos le quitaron varias playeras,  uno de los acompañantes del vendedor le gritó al “inspector” “RATERO!!!” y salió a su defensa un hombre y el otro volvió en una actitud en la que casi se veía venir un golpe. Casi me peleo porque le dije al inspector “la verdad si eh?”  y dije en voz alta: “está bien que está cometiendo un delito, pero el también está haciendo lo mismo, le está quitando sus cosas…” y mi mamá medio asustada dice, “ya vente” jijijiji.

En el regreso siguieron los comentarios y por poco nos ponemos a cantar todos, pero no nos animamos (ese sueño no se me cumplió). Pusieron un dvd pero sin pantalla, sólo escuchamos y dormitamos y cerca de nuestro destino nos pararon unos soldados que nos obligaron a bajar. Estábamos en el calorcito y nos bajaron al frío!!! Y no paran a los que verdaderamente tienen que bajar. ¬¬

En conclusión, fue una excelente noche en la que se me cumplió el sueño de escucharlo hasta que se me pusiera la piel chinita, esas canciones que tanto he cantado y tanto he soñado escuchar en vivo.


martes, 25 de febrero de 2014

Vámos a ver a Silvio Rodríguez a Guadalajara!!!

INFORMES AQUÍ.



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